Cómo abrir una cerradura antigua

Cómo abrir una cerradura antigua

Antes de empezar a explicarte cualquier método para abrir una cerradura antigua, debemos conocer con qué nos estamos enfrentando. Porque bien sabemos que cerraduras hay muchas y antiguas, podrían ser más.

Así que como nos gusta hacer bien nuestro trabajo y orientarte adecuadamente es nuestro principal objetivo, comenzaremos por identificar a esa cerradura antigua que posiblemente te está generando problemas.

Qué es una cerradura antigua

Realmente estás claro con ¿qué es una cerradura antigua? O, más bien, ¿hacemos referencia al mismo concepto? Porque bien podemos considerar una cerradura antigua como aquellas cerraduras del tipo reliquias; es decir, cerraduras cuya fecha de fabricación data de casi un siglo. Algo así como “las primeras cerraduras”.

Esas que contienen los cofres y maletas de los abuelos y que se abren con una rara llave de hierro, pero que además se pueden abrir fácilmente con cualquier cosa, incluso, con un dedo. Sí, porque en muchas el orificio es tan grande que cabe al menos un meñique. Por supuesto, las hay de otros tipos.

Por otro lado, tenemos las cerraduras que consideramos antiguas, ya sea porque ya su tiempo de instalación es bastante viejo, porque no son tan seguras como otros modelos más recientes o porque simplemente, de lo viejas que están, se ven deterioradas y por consiguiente, antiguas, entonces decimos que estamos frente a una cerradura antigua.

¿Te identificas con algún caso? Seguramente sí, pero como comentábamos antes, las cerraduras antiguas del primer tipo son muy fáciles de abrir y es poco probable que requieras orientación para esos casos así que en este artículo nos centraremos en enseñarte cómo abrir una cerradura antigua basándonos en la segunda opción.

En todo caso, iremos señalando cuál técnica pudiera funcionar también con las cerraduras de los armarios  de los abuelos. Si estás listo, continúa leyendo los métodos para abrir cerraduras antiguas.

Métodos para abrir cerraduras antiguas

Todos los métodos que mencionaré a continuación nos servirán de gran ayuda para abrir las cerraduras antiguas:

Un cuchillo

La técnica del cuchillo funciona de dos formas:

  • Para abrir antiguas cerraduras de pomo. Es decir, las clásicas cerraduras que se usan en interiores y que han variado muy poco, pero que los modelos recientes son algo más seguras.
  • Para sacar el pestillo desde la pestaña puerta- marco.

Para la primera forma usaremos un cuchillo de hoja delgada que quepa por el ojo de la cerradura. Si es un poco más ancho podemos limarlo hasta que alcance las dimensiones adecuadas.

  • Lo insertamos por el ojo de la cerradura.
  • Lo empujamos hasta el fondo del orificio presionando con fuerza.
  • Finalmente, giramos el cuchillo sin dejar de hacer presión.
  • Con la mano libre movemos el pomo para abrir la cerradura, sin dejar de presionar y girar el cuchillo.

La segunda técnica con cuchillo implica insertarlo en la ranura puerta-marco, cerca de la cerradura. El cuchillo no debe ser filoso, podrías cortarte.

  • Colocamos el cuchillo en la ranura.
  • Nos desplazamos hacia la cerradura en busca del pestillo, con el cuchillo en posición casi vertical.
  • Ejercemos un poco de fuerza y velocidad mientras bajamos o subimos hacia el pestillo, para que se tope con él y se inserte en el cerradero sacándolo de una vez.
  • Si no sale con eso, conservamos el cuchillo en el cerradero, lo movemos hasta una posición horizontal y hacemos palanca.

La ventaja de las cerraduras antiguas, para aplicar este método, es que por lo general no tienen protección para el pestillo. De lo contrario no funcionaría.

Observación

Si se trata de una cerradura antigua de cofre, maleta o armario, insertamos el cuchillo en la separación de la tapa o puerta con el marco o caja. Movemos con precisión el cuchillo hasta el punto más cercano con la cerradura y hacemos palanca para separar ambas partes.

Horquillas para el cabello

A diferencia de muchas cerraduras modernas, las antiguas no tienen protección anti bumping, anti ganzúa, o cualquier otra. Así que crearemos una ganzúa casera con horquillas para el cabello, para abrir nuestra cerradura antigua.

Para ello necesitaremos un par de horquillas, preferiblemente de las grandes, sino las pequeñas también sirven.

  • Tomamos una de las horquillas y la abrimos para crear una ángulo de 90 grados.
  •  A la segunda no la abrimos, pero si es de las grandes la doblamos a la mitad para crear un angulo de 90 grados. En este caso tendremos una llave de presión con alambre doble y forma de L. En el caso de ser una horquilla pequeña, conservamos su forma original.
  • Insertamos la segunda horquilla, cuyo papel es hacer presión, en la parte baja del ojo de la cerradura, haciendo presión al fondo del orificio.
  • La horquilla ganzúa (la primera), va en la parte superior de la llave de tensión y con la punta doblada, que generalmente tiene hacia arriba. Debemos dar golpecitos hacia arriba y abajo para alinear los pines y abrir la cerradura, sin dejar de hacer presión con la horquilla de la parte baja.

Los horquillas también funcionan para abrir el otro tipo de cerraduras antiguas. Dependiendo del tipo. Por ejemplo, algunas cerraduras antiguas de armarios pueden abrirse separando las puntas de una de las horquillas hasta crear un angulo de 90 grados.

Posteriormente, tomamos uno de los extremos y lo doblamos a la mitad formando una v acostada, haciendo que la punta de ese extremo doblado se acerque unos centímetros hacia el primer angulo creado y roce con la otra mitad de la horquilla.

Finalmente tendremos un ángulo de 90 y otro de aproximadamente 45 grados. Ahora, al extremo de la horquilla que no fue intervenido lo doblamos a unos pocos centímetros de la punta para apoyarnos en él al momento de girar.

  • Introducimos la horquilla con el doblez en forma de V acostada en el ojo de la cerradura.
  • Giramos la horquilla para abrir la cerradura.

Un clavo o puntilla

Lo ideal es tomar un clavo largo y delgado porque lo usaremos para realizar el mismo procedimiento que el cuchillo para sacar el pestillo. Insertándolo por la ranura y haciendo palanca. Por la delgadez del clavo es más fácil alcanzar el pestillo, aunque es importante que sea largo para trabajar con comodidad.

Comparte WWW.ManualCerrajero.COM