Cómo abrir una cerradura con un taladro técnica fiable

Cómo abrir una cerradura con un taladro técnica fiable

Son muchos los motivos que nos pueden llevar a abrir una cerradura con un taladro: desde que hemos perdido nuestro juego de llaves, hasta una emergencia de mayor calibre. Sea cual sea el caso, los cerrajeros expertos consideran este método como el último recurso; debido al daño que sufre la cerradura en el proceso de apertura.

Abrir una cerradura perforándola con un taladro es una técnica que no falla, pero que debe ser aplicada únicamente cuando hemos agotado todas las posibles soluciones de cerrajería. El motivo es simple: al perforar, la broca dañará permanentemente el mecanismo de seguridad de la cerradura y no podrá volverse a utilizar; por lo que tendrás que comprar una nueva. Si tu intención es ahorrar un poco de dinero, prueba exhaustivamente todos los métodos para desbloquear cerraduras y deja este, como tu último recurso.

Si ya probaste con todas las posibles soluciones y nada ha funcionado, llegó el momento de considerar utilizar un taladro. La técnica es bastante simple: consiste en perforar el ojo de la cerradura utilizando brocas de diferentes grosores que perforen el metal, hasta que el mecanismo deje de funcionar y podamos abrir la puerta.

Para aprender cómo abrir una cerradura con un taladro con una técnica fiable, continúa leyendo.

Para comenzar necesitarás:

  • Taladro
  • Brocas para taladro: 3mm (1/8”), 25mm (1”) y 7mm (1/4”)
  • Destornillador de punta plana
  • Martillo
  • Punzón
  • Gafas de protección
  • Guantes de trabajo

Pero antes de comenzar a explicarte la técnica para abrir una cerradura con un taladro, es preciso que aprendas cómo examinarla. Tal vez pienses que es una pérdida de tiempo, pero créeme, necesitarás hacer una evaluación de la misma antes de comenzar el procedimiento. De lo contrario, podrías toparse con que tienes una cerradura que es imposible de perforar. Además, es importante que conozcas el equipo que utilizarás.

PARTE 1: Evaluación

#1. No todas las cerraduras son iguales, por lo que es imprescindible que examines la cerradura. Algunas tienen una clavija de acero templado en el centro y otras, un rodamiento en la clavija del medio que impide que puedan ser perforadas. En cualquiera de estos casos, utilizar el taladro sería imposible, por lo que habría que recurrir a técnicas con ganzúas.

Un detalle importantísimo que debes tener en cuenta es, que te asegures de que tu cerradura es de gorja básica y que no posee otros mecanismos de seguridad. También es necesario que desactives cualquier alarma antes de comenzar con la perforación.

#2. La técnica que utilizarás para abrir la cerradura es primitiva, pero efectiva. Para ejecutarla debidamente, sólo hace falta seguir las instrucciones y contar con el equipo apropiado. Por lo general, las herramientas que utilizaremos están presentes en todos los hogares y si no, puedes pedirle ayuda a un vecino. Para perforar tu cerradura necesitarás:

a. Un taladro eléctrico con velocidades variables: Lo principal es que esté en buenas condiciones y que sea poderoso, ya que necesitaremos que rompa el mecanismo de seguridad que posee la cerradura.

b. Brocas de diferentes pulgadas: No existe el tamaño perfecto para perforar una cerradura, la mejor será la que se adapte al ojo de la tuya. Ten a la mano al menos 3 brocas de diferentes tamaños, para intercambiarlas a medida que vayas avanzando con la perforación.

#3. Por lo general, en todas las cerraduras comenzaremos a perforar utilizando la broca de 3mm (1/8”). La mayoría de las cerraduras poseen ojos de tamaño estándar, por lo que una broca pequeña es la mejor opción para comenzar, ya que nos permite introducirla en el mecanismo y nos facilitará la tarea final. Si notas que la broca es muy delgada, utiliza una de 25mm (1”).

#4. Antes de comenzar a perforar, crea un punto guía. Para ello, sitúa el punzón en el ojo de la cerradura y golpealo directamente con el martillo. Ubica el punto guía justo debajo de la línea de fundición, esa que divide el cilindro interno y externo de la cerradura, de esta manera mantendremos la broca sobre el tapón central.

PARTE 2: Técnica fiable para abrir una cerradura con un taladro

#1. Toma el taladro y perfora justo en el punto guía, haciendo un agujero en el cilindro de la cerradura. Lo que buscamos es destruir las clavijas que conforman el mecanismo de seguridad; por lo general las cerraduras cuentan con 5 clavijas giratorias, aunque pueden ser más. A medida que el taladro las perfore, sentirás una resistencia que disminuirá cada vez que destruya una.

#2. Ten paciencia mientras perforas las clavijas; no ejerzas demasiada presión y no vayas muy rápido, de lo contrario tu broca podría romperse. Si notas que pasado un rato el perforado va perdiendo fuerza, detente un momento y lubrica la broca con un poco de aceite sintético o agua. Esta acción hará que la broca vuelva a trabajar perfectamente y la protegerás de mellarse o quemarse.

Recuerda mantener el taladro nivelado en todo momento; si perforas en ángulo tardarás más abriendo la cerradura y podrías dañarla innecesariamente.

#3. Luego de perforar todas las clavijas con la broca pequeña, cámbiala por una de 7mm (1/4”) o una más grande si lo consideras necesario. Repite el paso anterior, perforando de nuevo todas las clavijas de la cerradura; de esta manera conseguirás romperlas aún más y facilitará su apertura.

#4. Inserta el destornillador de punta plana en el ojo de la cerradura y gira el mecanismo de seguridad, tal y como giramos una llave. Si seguiste todos los pasos correctamente, el mecanismo girará y se desbloqueará.

#5. Si la cerradura no gira, puede deberse a que su mecanismo es más complejo que el estándar. Para abrirla, deberás destruir todo el cilindro de la cerradura perforando con una broca de 19mm (3/4”) o con una broca tubular cilíndrica de 10cm (4”), en casos extremos. Para acceder al área bloqueada, asegúrate de destruir todo el mecanismo de seguridad de la cerradura.

CONSEJOS FINALES

  • Asegúrate de perforar un buen punto guía, este te servirá para que la broca no resbale al perforar y te servirá como referencia.
  • No toques la broca con las manos desnudas. La fricción entre los metales de la cerradura y la broca generarán calor, por lo que te quemarás los dedos.
  • Utiliza gafas de protección, ya que el taladro dispersa partículas metálicas en el aire.
  • Limpia los residuos metálicos de la cerradura a medida que se perforan, de esta manera la broca trabajará con mayor libertad.
  • Si la broca se traba en la cerradura, gírela en sentido inverso hasta que salga. 

Si seguiste todos los pasos como es debido, ¡Felicidades, has abierto la cerradura!. Recuerda que este método debe utilizarse cuando todas las otras técnicas para abrir cerraduras han fallado. Por lo pronto, ¡enhorabuena por un buen trabajo!

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