Cómo abrir una cerradura de una puerta cerrada con llave

Cómo abrir una cerradura de una puerta cerrada con llave 

Podemos entender que por algún descuido olvides realizar una tarea, llegues tarde a una cita, o incluso, dejes una puerta cerrada con llave y no puedas acceder a ese espacio, pero no podemos entender que hasta ahora no sepas cómo abrirlas. Pero eso es lo de menos, acá estamos para mostrarte cómo abrir una cerradura de una puerta cerrada con llave

A continuación tenemos unos pasos sencillos que sacan de apuros a cualquiera, mediante técnicas que en conjunto con las cerraduras y con el paso del tiempo, se han perfeccionado.

Investiga sobre la cerradura cerrada

Antes de hacer cualquier cosa, es primordial que te detengas unos minutos a hacer una breve investigación que te informe sobre la cerradura que está causando problemas.

Esto forma parte de hacer las cosas bien, así conocerás con precisión qué tipo de métodos conviene más, ya que, como sabrás, existe una variedad de cerraduras que necesitan de trucos más precisos.

Métodos o técnicas que puedes aplicar

Consigue una llave allen

Este método es conocido por su exactitud. Consiste en usar una llave allen para abrir puertas especiales, que son aquellas que tienen un botón central en la manija de la puerta, es decir, no es de ranura.

Si no cuentas con esta herramienta, pide una prestada, seguro algún vecino o amigo tiene una que te pueda servir. En caso contrario, las puedes ubicar en una tienda cerrajera o especializada en ferretería, son económicas y cuentan con una amplia gama de tamaños, con una forma ideal y buena calidad.

El paso a paso es sencillo:

  • Comienza ubicando la llave del tamaño correcto del ojo central, que encaje sin problemas. Si se atasca, es un indicativo de que no es la adecuada.
  • Luego, hunde la llave con empujes centrales.
  • Durante el trayecto realiza movimientos con inclinación de adelante hacia atrás reiteradamente hasta que se enganche a algo, lo sentirás y serán buenas noticias.
  • Finalmente, con ese enganche sucede el desbloqueo, con solo girar la llave la puerta se abrirá sin complicaciones.

Método de la ganzúa

Usar una ganzúa es popular entre la personas expertas en la materia como cerrajeros profesionales. Es por la habilidad que tienen para manipular las herramientas. Un no experto puede aprender con un par de prácticas.

Lo que necesitas es un kit de ganzúas, de esos que puedes adquirir en una tienda especial o también puedes considerar realizar unas con elementos de uso diario en el hogar, oficina o negocio.

La puedes elaborar con alambre, clips u horquilla. Transformarlas es sencillo:

  • Cortas dos pedazos de metal en partes iguales, las estiras hasta que queden planos.
  • A ambos los doblaras en un extremo, uno en forma de L para que sea la llave de tensión, y a la otra en forma de C, para que ejerza de ganzúa.
  • Ahora bien, lo primero que haremos es introducir la llave de tensión en la ranura central para que haga un repaso del interior de la cerradura para luego dejarla instalada en la parte superior de la misma.
  • La ganzúa la insertas por la misma ranura para comenzar a levantar los pistones que previamente identificaste con la llave de tensión, cuando ya los tengas todos arriba y cuentes con la certeza de que estás al final, comienza a girar.

Cuando nos referimos a que gires, es que hagas el movimiento de apertura de la cerradura hacia la dirección que corresponde. Todo lo harás mientras giras la manija, el clic se escuchará claramente y es el indicativo de que ya abrió la cerradura.

Plástico duro y resistente

Es un truco que por lo general funciona con cerraduras antiguas, aunque, es verdad que se puede aplicar en ciertos modelos de cerraduras modernas. La verdad es que usar un plástico es sencillo y nos ahorra tiempo.

Todo consiste en hallar un pedazo de plástico duro, puede ser una tarjeta de crédito, radiografía, algunos lo intentan, incluso, con una carpeta.

  • Introduces el plástico por la rendija que hay entre puerta y marco, de arriba hacia abajo. Una vez llegues a la altura de la cerradura, ubica la lengüeta que está insertada en la cerradura y es el enlace entre puerta y marco.
  • Sigues con  unos movimientos que permitan empujar esta pieza.
  • Una vez que lo logres trata de mantener el plástico como barrera para que no se vuelva a cerrar.
  • Gira el pomo y empuja con tu cuerpo para que desbloquees el seguro y ¡listo! abrirá rápido.

Llave bumping  

Las llaves bumping son útiles y eficientes en partes iguales, pueden abrir casi todas las cerraduras del mundo, con alguna excepción, por supuesto. Aplica hasta para abrir una cerradura que tiene la llave echada. Solo consigue una y ella sola hará la magia.

  • Comienzas tan solo insertándola en un par de ocasiones con un entra y sale fugaz como prueba, hasta que la introduces y la dejas allí.
  • Luego, con ayuda de una herramienta dura, puede ser un martillo, pedazo de madera o un metal duro cualquiera, aplicas un golpe medio fuerte en la llave, para que los dientes de la llave encajen entre los pistones que mantienen el bloqueo.

Puede ser que necesites de un par de estocadas más en caso de que con el primero no hayan encajado los pistones del todo. Cuando todo ocurra como debe, solo bastará con que gires la llave al mismo tiempo que el pomo de la puerta, de inmediato abrirá.

Desmonta la cerradura

Si el motivo por el que deseas ingresar en ese espacio es urgente, y ninguna de las técnicas te funcionó, no quedará más alternativa que desmontar la cerradura.

Lo puedes hacer de muchas maneras. Con un destornillador o una navaja especial con punta fina, desarticulas cada tornillo que compone la cerradura buscando retirar la chapa. Así podrías salvar la cerradura.

Si no queda de otra, usa otros métodos más invasivos pero rápidos. Un taladro o una sierra son posibilidades. Eso sí, de la cerradura ya no quedaría nada y tendrías que comprar otra. 

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