Cómo abrir una chapa de seguridad

Cómo abrir una chapa de seguridad

¿Cómo abrir una chapa de seguridad? Algunos lo consideran imposible pero sí que es posible. Con solo poner en práctica ciertas habilidades de cerrajería, cualquier persona puede forzar una chapa, incluso tú mismo si te encuentras en una situación que puede ser considerada como una emergencia.

En este post te mostraremos los métodos que más se usan en la actualidad para abrir chapas de seguridad. No dudamos de que los hayas escuchado en boca de alguien, pero aquí te los mostraremos a detalle. ¡Sigue leyendo!

Cómo son las chapas de seguridad

Antes de comenzar a exponer las técnicas a emplear en caso de que necesites abrir una chapa de seguridad, tienes que saber las características que presentan estas chapas, y así, conseguir una gran ventaja que te permita trabajar con la certeza de saber lo que estás haciendo.

Las chapas de seguridad son bastante parecidas a las chapas comunes, algunas, incluso traen en su mecanismo variantes como, la cantidad pistones o el largo de los cilindros, que es el lugar en donde llega a quedar insertada la llave.

Pero, por lo general, no cuentan con nada que las haga impenetrables, lo que sería una buena noticia para tí si te encuentras pasando un momento difícil. Más aún si tomamos en cuenta el hecho de que los métodos más populares pueden ser usados en estas chapas.

Si es verdad que algunos modelos son más complicados, y requieren de una pericia propia de un experto cerrajero, sin embargo, como ya te mencionamos antes, cualquier técnica puede lucirse y allanar la seguridad.

Los trucos comunes que abren chapas de seguridad

Gracias a los grandes avances que han ocurrido en el mundo durante los últimos años, hoy  podemos presumir de una perfección en los métodos que nos permiten abrir las chapas, incluso las diseñadas para ser muy seguras.

Lo que no puedes olvidar nunca es, que no debes aplicar lo aprendido para hacer el mal y perpetrar una intromisión en propiedad privada. Estos recursos son hechos solo para una emergencia del tipo que se te olvidan las llaves o si se trabó la chapa, por ejemplo.

Entendido eso podemos describir cada una de las técnicas.

Ganzúas de Impresión, también puede ser casera

Una ganzúa de impresión puedes fabricarla tu mismo, aunque son económicas si las quieres adquirir, no las consigues en cualquier parte salvo en tiendas de cerrajería y muchas piden credencial. En tu caso, necesitas una casera por la circunstancia que no fue planeada.

De este modo, lo que se necesita para hacer una son materiales domésticos. Te sirven: varillas de metal, alambre, clips, gancho de cabello y hasta un destornillador pequeño.

Para trabajar con una ganzúa es necesario contar con una llave de tensión que también se puede fabricar con uno de estos elementos. Supongamos que eliges las varillas, pues solo con estirarla bien para luego doblar un extremo levemente, para darle a la varilla una apariencia de letra L, tendrías tu llave de tensión.

Para la ganzúa estiras también la varilla para hacer con el extremo una especie de manilla, así como una C. Será el soporte ideal para trabajar en la apertura de la chapa.

Lo que insertarás de primero por la bocallave será la herramienta de tensión, para que aplique presión desde la parte superior de la grieta en cuestión, esto impedirá que partes internas del mecanismo se muevan e impidan las maniobras de la ganzúa.

Luego, el ingreso de la ganzúa se hará por debajo de la llave de tensión, con la finalidad de que levante los pines que mantienen el bloqueo de seguridad. Recuerda que debes hacerlo uno por uno, con calma, no será una tarea sencilla.

Cuando tengas la certeza de que ya todos están encima de la ganzúa, dejas la herramienta muy profunda instalada para retomar las maniobras con la llave de tensión que funcionará como la llave verdadera de esa chapa.

Así que lo que resta es hacer los movimientos de prueba para proceder a hacer los que corresponden a la apertura y en ese momento la chapa abrirá.

Llave bumping, una llave mágica

Las llaves bumping cuentan con una fama mundial por ser capaces de abrir casi cualquier chapa, incluso las de seguridad. Tener una es un privilegio, ya que no sabes en qué momento la podrás necesitar.

En este momento, por ejemplo, te hace falta. Para conseguir una puedes acudir a negocios de cerrajeros o a un profesional en la materia que sea de confianza y te pueda prestar una llave de este tipo. Consulta con tus amigos o vecinos, tal vez tengan la suya.

Con una llave bumpig lo que se hace es insertarla por la ranura central de la chapa, despacio para prevenir atascos en el camino, después de todo sigue sin ser la llave original de la chapa.

Cuando sientas que ya está lo más profundo que puede, se aplica un golpe con la ayuda de una herramienta, un pedazo de madera servirá, pero procura no excederte ya que corres el riesgo de reventar la llave dentro.

El golpe servirá para que la sierra de llave bumping se ajuste entre los pistones, los alce y reubique por encima de ella. Lo que levantará el bloqueo de seguridad y permitirá que la llave llegue hasta el final.

En ese momento giras la llave, primero hacia la izquierda y luego a la derecha, para terminar las vueltas giratorias que abrirán el mecanismo y, con él, la chapa.

Cuando trates de abrir la chapa con estas técnicas, puedes intentarlos las veces que necesites. Si al primer intento no salió como esperabas, prueba hacerte de tus propias mañas, sin llegar a alterar el procedimiento.

En caso de que el momento que vives es de extrema emergencia, siempre puedes acudir a usar la fuerza bruta, con el objetivo de debilitar el sistema interno de la chapa, para que las piezas queden flojas o se desprendan.

Con patadas o golpes secos cercanos a esa zona, bastará. Pero, ten en cuenta que luego deberás comprar una chapa nueva. 

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