Cómo abrir una puerta atascada desde fuera

Cómo abrir una puerta atascada desde fuera 

¿Cómo abrir una puerta atascada desde fuera? Resulta ser una maniobra bastante sencilla por el hecho de estar en un campo abierto, donde se puede contar con ayuda, bien sea humana o material, para hacer que la puerta abra y todo quede como un mal recuerdo.

Episodios como este pasan muy a menudo, aunque no lo creas existen un sin número de personas que te pueden comentar anécdotas de cómo sucedió todo, y qué hicieron para solucionarlo. Aquí te mostraremos unos trucos que puedes usar para abrir tú puerta.

Por qué se atascan las puertas

Cuando ocurren problemas de esta índole, lo primero que debemos preguntarnos es el porqué de atasco. Debes saber que las puertas no se atascan porque sí, sino porque algo está ocurriendo en la misma puerta o en su cerradura.

Lo más común es el hecho de que las cerraduras, o el conjunto total de la puerta, se encuentra en mal estado, por lo que se podría decir que el deterioro general está pasando factura. Revisa con detenimiento la puerta, y verifica si este es el caso.

El óxido que se instala en las piezas hechas de metal, las cuales son aquellas en las que se encuentran involucrados la cerradura, bisagras o parte del marco, suelen ser las que más daño hacen, debido a que obliga al propietario a cambiar por completo el sistema.

Igualmente, otros defectos pueden ser el desvío entre el marco y la puerta o las bisagras flojas. De  ser así, entonces estamos ante un caso en donde ya todo lo que ocurre se veía venir, tarde o temprano pasaría una situación así, por ello debiste hacerte cargo a tiempo.

Otra opción, un poco más evidente, es tener un elemento que esté causando el atasco, como una llave, por ejemplo. Por lo general, este último pasa porque en el sistema interno de la cerradura está pasando algo, que puede ser consecuencia de lo que ya te mencionamos.

Ya identificado el problema, puedes acudir a la solución que más se ajuste a él. Aunque no descartes intentar con diversos trucos para que puedas ser testigo de un gran resultado. La apertura de tu puerta.

Técnicas que se aplican para solucionar el atasco de una puerta

Como ya te mencionamos anteriormente, te proporcionaremos algunas técnicas que te pueden servir en caso de que tu puerta presente un atasco.

 Si está oxidad o desgastada

Es sencillo saber  si una cerradura está oxida, se percibe en el aspecto, tacto y olor. El oxido se distingue muy fácilmente, es decir, que cuando algún objeto está enfermo con óxido deja rastro en todo, tus manos incluidas.

Este defecto también es consecuencia del desgaste, así como también el desconche o atoro de la llave al introducirla. Un recurso importante es, empapar las piezas involucradas con un poco de lubricante o un aceite multiusos.

Una vez que lo hayas hecho, puedes probar abrir nuevamente la puerta. Aunque es posible que no lo haga, de ser así entonces el problema persiste y es mayor.  

La llave maestra, Bumping 

Las llaves bumping resuelven problemas de las cerraduras, bien sea por las características que presenta o, porque como se utiliza ayuda de una manera eficiente.

Puedes conseguir una de estas llaves maestras en una tienda especializada para cerrajería. Si consigues una, puedes proceder a manipular la cerradura de la puerta con ella.

  • La introduces de a poco por el ojo central de la cerradura.
  • Una vez que ya esté bien dentro, aplicas un golpe con una herramienta, de preferencia un martillo, directamente sobre la llave. Que no sea muy fuerte, no se te pase la mano.

El golpe ayudará a que la sierra de la llave bumping encaje con los pistones que mantienen el bloqueo de seguridad y logren levantarlos.

  • Esto es muy sencillo, mueve la llave como si fueses a abrir la puerta de forma normal.

Procura hacerlo primero hacia la izquierda, para luego llevarla a la derecha. Así la puerta abrirá.

Lo que puedes hacer con un destornillador

El lado bueno de estas herramientas es la versatilidad que tienen, pueden hacer casi cualquier cosa. Incluso, abrir una puerta atascada, tratando de forzar la cerradura.

Usa un destornillador de tamaño medio, algunas personas usan un taladro por la rapidez y contundencia, ya que con el movimiento mecánico de la broca logra en segundos destrabar una puerta.

Cuando lo tengas enfoca el punto, el ojo central, como sabrás es un método ideal para las cerraduras tipo redonda. Inserta la herramienta, sentirás la intromisión, te encontrarás con obstáculos propios del mecanismo interno.

Lo importante será que los retires del medio para que puedas llegar hasta el final, que es donde harás los giros de apertura con dirección de las agujas del reloj. Esto provocará que la puerta abra.

Aplica fuerza bruta

La fuerza bruta puede ser un método poco seguro, más por la integridad física de la persona que por lo material.

Pero, es entendible que después de haber hecho todo, y no hayas obtenido resultados positivos, decidas aplicar fuerza bruta. En este caso puedes usar tu cuerpo o una herramienta potente como una sierra eléctrica.

Si te decides por tu cuerpo, te recomendamos que lo hagas con la planta de los pies; usando zapatos resistentes y que amortigüen el impacto, y nunca intentes usar los hombros u otras partes que son más débiles y tienden a lesionarse con facilidad.

Busca una buena ubicación, posiciónate con tu pie más fuerte adelante, y el otro por detrás. Toma fuerza e impulso y procede a golpear la puerta, lo más cerca a la cerradura que puedas.

Este golpe tendrías que repetirlo unas cuantas veces, sobre todo si no estás habituado a realizar este tipo de acciones, o si no lo has hecho previamente. A medida que vaya aflojando el bloqueo, será sencillo y llevadero.  Toma pausas, para que retomes energías. Prosigue hasta que logres abrir.

Si lo deseas, consigue ayuda, solo asegúrate de indicarle cómo hacerlo y evitar así, males mayores.

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