Cómo abrir una puerta cerrada sin llave

Cómo abrir una puerta cerrada sin llave

Salimos de casa y al entrar es normal requerir las llaves puesto que, por nuestra propia seguridad, es probable que la puerta principal no abra únicamente con manija desde afuera. Entonces si salimos de casa y olvidamos o perdemos las llaves, ¿Cómo abrir una puerta cerrada sin llave?

La verdad es que sí es posible y pensando en ayudarte hemos preparado este artículo con algunos trucos que te servirán para abrir tu puerta. Nosotros ponemos las técnicas y tú solo debes tener paciencia y la mejor de las intenciones. Y, si estás listo, continúa leyendo.

El truco de la tarjeta plástica

Puede ser una tarjeta de crédito o cualquier otra tarjeta de plástico. Esta técnica es de alta efectividad para abrir cerraduras sencillas y en cerraduras de mayor complejidad cuando no tienen llave o seguro pasado, motivo por el cual, es una herramienta muy popular cuando no tenemos la llave de una puerta.

  1. Se debe insertar la tarjeta debidamente inclinada en medio del marco de la pared a la altura del lugar donde se encuentra la placa y la cerradura, justo detrás del pestillo.
  2. Con fuerza, se debe deslizar la tarjeta hacia abajo para que se ubique dentro de la placa o entre el pestillo y la placa.
  3. Lo siguiente es hacer palanca con la tarjeta en dirección a la cerradura o hacia ti para sacar el pestillo.
  4. Al mismo tiempo, debes girar la perilla y empujar la puerta para que el pestillo se mueva ligeramente y sea más fácil sacarlo de la placa e introducirlo en la cerradura.

Si en el primer intento no logras abrir, repite nuevamente la operación. Una vez realizado el procedimiento y que el pestillo salga, la puerta estará abierta.

Si el pestillo sale, pero la puerta no abre, es posible que necesite un ligero empujón o que tenga la llave pasada y no lo hayas notado. Intenta verificar y asegurarte de que no sea así desde un principio para que no realices un esfuerzo innecesario.

Cortando una botella plástica de refresco

Esta técnica es muy similar a la anterior, varía en el elemento a utilizar; pues se trata de una botella de refresco vacía. Aunque también funciona una botella de agua.

  1. Necesitas tener una tijera, y con ella corta el área que se reduce hacia la tapa y la zona del fondo. Tendrás un cilindro como el de papel higiénico, y deberás cortarlo a la mitad. Puedes usarlo completo o reducirlo al tamaño que consideres una vez que lo vas manipulando.
  2. Lo siguiente es realizar los procedimientos mencionados en la técnica anterior.

Aunque recomendamos que como el plástico de la botella es más fácil de manipular, cortes el trozo de botella con forma de uña grande o triángulo, para que las puntas de los ángulos tengan mayor comodidad para introducirse en la placa del marco y sacar el pestillo.

En sustitución de la botella también puedes utilizar el retazo de una radiografía. Ambas son de un material resistente y flexible, lo cual te permitirá realizar el proceso de deslizamiento y así poder desencajar el pestillo de la cerradura, hasta abrir la puerta.

Kits de ganzúa

Estas herramientas son de mayor complejidad, pero suelen ser fáciles de utilizar para quienes tienen experiencias con ellas, ya que se requiere de mucha visión, precisión y paciencia, además de agilidad para su uso. Aunque si eres habilidoso, con un par de prácticas podrías lograr usarlas.

  1. Debes introducir la llave de tensión; es una herramienta cuya forma común es de L, Z.
  2. Insértala por la parte más amplia del orificio de la cerradura, hasta el punto más profundo y genera presión.
  3. Luego, toma la ganzúa y la ubicas por encima de la llave tensora. Debes introducir la ganzúa hasta el final del agujero golpeando ligeramente la parte superior del orificio para sacar los pistones.
  4. La idea es ir liberando cada uno de los pistones de la cerradura hasta lograr abrir la puerta.
  5. Todo eso debes realizarlo manteniendo la presión ejercida con la llave de tensión.

Clip para papel

Si tienes un par de clips para papel, puedes convertirlos en una llave para abrir la cerradura. Esta técnica es parecida a la técnica de las llaves ganzúa, se podría decir que es una alternativa en caso de que no cuentes con ellas, podrías construir tus propias herramientas ganzúas.

  1. Para crear las llaves debes tomar el primer clip y estirarlo hasta que quede en una forma lineal, excepto la última curva del clip, esa debe quedar igual.
  2. Para tu segunda herramienta, deberás alinear las dos primeras curvas del clip, y en la punta tratar de formar un ganchillo pequeño de manera que pueda entrar en el orificio de la cerradura.
  3. Ya con las dos herramientas elaboradas, procede a introducir la primera, haciendo presión en la parte inferior del orificio de la cerradura.
  4. Luego, introduce el otro clip que hará un trabajo similar al de la ganzúa. Trata de tocar con este clip los pistones que contiene la cerradura y haz presión hacia abajo.

Recomendaciones

  • Nunca dejes de hacer presión con la primera herramienta, pues ese es su trabajo porque funciona como palanca para que al introducir la otra puedas aumentar la presión mientras liberas cada pistón de la cerradura y logres abrir la puerta.
  • Procura que los ganchillos que has realizado con los clips sean lo suficientemente delgados para que entren en la abertura de la cerradura.
  • Recuerda ser muy sutil al hacer presión cuando estés realizando el procedimiento, pues si te excedes, podrías doblar el clip o lo que es peor, romperlo y dejarlo atorado.
  • Si los clips que usas están recubiertos con plástico, debes quitárselo ya que la cubierta evita que se deslice con facilidad en el interior. Además, durante la manipulación, algunos trozos pueden quedarse dentro del mecanismo.

Llamar a un cerrajero

Si ninguno de los métodos anteriores funcionó, lo mejor es que llames a un cerrajero. Son personas especializadas y por ende cuentan con un gran equipo de herramientas y con la práctica necesaria para resolver tu problema.

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