Cómo abrir una puerta cerradura rota

Cómo abrir una puerta cerradura rota

Cómo abrir una puerta con cerradura rota es algo que debemos saber, ya que las cerraduras no escapan de dañarse o romperse. Y es que los años y el trato no pasan de largo, tarde o temprano pasan factura, desencadenando situaciones molestas.

Mientras lees este artículo, descubrirás unas cuantas cosas acerca de las cerraduras que podrían servirte para el presente, y hasta de prevención, para el futuro.

Por qué se rompen las cerraduras

Este punto es importante, por lo tanto, no se debe subestimar, ya que las cerraduras son las encargadas de brindar seguridad y tranquilidad en partes iguales a aquellos que deciden confiar su integridad en un objeto.

Por tanto, si deseas continuar así, debes saber la raíz del problema. Si estás ante un panorama en el cual la cerradura está oxidada, hueca, con el mecanismo flojo o porque agentes externos le han causado deterioro.

El deterioro, el maltrato y los años son las enfermedades de una cerradura. Lo que deja como consecuencia que se rompan con frecuencia, causen problemas y atascos. Hacen perder el tiempo y hasta dinero, una situación que debemos evitar.

También es bueno estar alerta, porque es posible que de a poco, algún delincuente esté destruyendo tu cerradura, buscando perpetrar un hurto en tu casa, negocio u oficina. Es posible que tengas que hacer seguimiento detallado del asunto en cuestión.

Métodos que te pueden servir para abrir una puerta con la cerradura rota

Una vez que la cerradura está rota es muy poco lo que puedes hacer por ella. Recuperarla ya no será del todo posible, no te aferres, es el momento justo para comprar otra.

En cuanto a abrir la cerradura rota que no te deja acceder al sitio donde deseas llegar, puedes hacer unas cuantas maniobras sin tener que llamar al cerrajero y gastar dinero.

Método Palanca

Este método requiere de una técnica un poco improvisada, al igual que una herramienta de fácil acceso. Una navaja o un cuchillo fino, son ideales en una situación así, donde es probable que se requiera un poco más de fuerza.

Es indispensable que prepares el espacio en donde vas a trabajar, si logras conseguir a alguien de tu plena confianza que te preste ayuda, ¡magnífico! porque la ayuda nunca sobra.

El objeto cortante puede causar daños, no solo en tu persona, sino también en la puerta. Ten cuidado.

  1. Para comenzar, introduces la navaja en la línea de visión que hay entre la puerta y el marco de la misma, a unos centímetros por encima de la cerradura. La idea es que hagas un deslice hasta llegar a ese punto. Unos 18 centímetros estará bien.
  1. Una vez que llegues a la cerradura busca hacer contacto con el resbalón de metal, el cual se localiza en la cerradura, pero se incrusta en el marco. Busca empujarlo hacia su hábitat, la cerradura.
  1. Eso provocará que puedas tener más del 70% del campo ganado, porque lo que quedaría por realizar sería empujar la puerta. Eso sí, no dejes ir al resbalón, si ocurre tienes que volver a empezar.

Con estas dos acciones aseguras que la apertura de la puerta sea inminente. No pienses que tendrás que hacerlo prolongadamente, no, basta con unas tres o cuatro veces.

Taladra la cerradura

Con la ayuda de un taladro eléctrico, puedes destruir por completo el sistema interno de la cerradura. Si tomamos en cuenta que la cerradura ya se pude considerar dañada, este método no puede significar mucho, salvo el ingreso a tu hogar.

  • Para taladrar necesitarás brocas de muchos tamaños, para que se usen de acuerdo con la necesidad que requiera la cerradura. Recomendamos que para iniciar se use una pequeña, para que marque un punto indicativo.
  • Prosigues con una de grosor considerable, es la que, con seguridad, hará el trabajo completo. La inserción tiene que ser derecha, en pleno centro. Por la grieta de la cerradura o el ojo.

Cuando se trabaja con un taladro para abrir una cerradura, se producen atascos que retrasan la labor. Esto se debe a los fragmentos de metal que quedan alojados en el interior, producto de la destrucción de la cerradura

No continúes si eso pasa. Retira el taladro y lubrícalo con un aceite multiusos. Cuando lo insertes de nuevo, hazlo tratando de tomar una dirección contraria para que las esquirlas se retiren del medio.

  • Luego, prosigue con lo tuyo, hasta que llegues al final. Sentirás cómo con la penetración va cediendo espacio y se disipa la tensión.

Son pocos los minutos que se lleva realizar esta maniobra, es muy rápida y efectiva. Las puertas siempre abren si usas un taladro eléctrico.

Llave allen

Una llave allen puede ser una gran solución para el problema, siempre que la cerradura lo permita. No todas cuentan con un agujero en el centro, por tanto, solo se puede ejecutar en un cerramiento de este estilo.

Las instrucciones son parecidas a las del método del taladro, por ser un instrumento que asegura la apertura, pero no que la cerradura quede intacta.  Tras las circunstancias que rodean los hechos, otros acontecimientos lo justifican, hasta se entiende.

Cabe destacar que el tamaño de la llave allen sí importa, y mucho. Es obligatorio que cuente con la misma dimensión del hoyo de la cerradura. Por suerte, están disponibles en cualquier tienda de cerrajería, en caso de no tener una.

  1. Embutes la herramienta en el agujero, despacio y con calma. El movimiento correcto es el rotativo, es decir, mientras introduces la llave, hazlo girándola.
  2. La perilla es lo que hay que desajustar. Enfócate en ella. Después de que quede suelta, la cerradura de la puerta quedará lista para abrir con un giro y un empujón.

Recomendaciones

  • Cuando instales la cerradura nueva, procura brindarle cuidados, que no quede expuesta a elementos dañinos. Igualmente, trátala con cuidado.
  • Algunos métodos requieren de equipos de seguridad, lentes protectores, guantes y demás. ¡Cuídate!
  • Avisa a tus vecinos lo que harás, para que evites malos entendidos.
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