Cómo abrir una puerta con cerradura trabada

Cómo abrir una puerta con cerradura trabada

La vida nos pone pruebas a cada momento, en algunos casos estamos preparados, pero en la mayoría de las pruebas que llegan no sabemos lo que nos espera, ¡cosas de la vida! dicen.

Tenemos el caso de una puerta trabada, no importa el momento en el que nos ocurra, no lo esperamos, pero no sirve de nada ponernos a llorar y lamentarnos de lo sucedido. Por eso si te encuentras desorientado, te traemos la información necesaria para salir de esta angustia, solo debes seguir las recomendaciones.

Forzando el resbalón

Este tipo de métodos es posible aplicarlos cuando el problema causante de que la cerradura se trabe se encuentra en el cilindro de la puerta, allí en ese momento que insertamos la llave en la cerradura y esta no permite que pueda ser girada. Pero hay varias formas de solucionarlo:

Con una botella

La botella que usaremos debe estar fabricada de plástico, dado que a este material podemos darle forma de manera más fácil, además es resistente y puede doblarse, características que precisamente son necesarias para realizar el trabajo que deseamos. Con una botella común y corriente podemos lograrlo, lo ideal será utilizar una de gaseosa.

  • Para darle forma a la pieza que vamos a usar será necesario una tijera, cortamos entonces la botella sacando una pieza lo más parecido a una gota, la cual debe tener un altura de 10 centímetros aproximadamente.
  • Con la pieza lista pasamos a abrir la cerradura.
  • Por la parte de afuera de la puerta, podemos ver el pestillo entre el espacio que se encuentra entre la puerta y el marco. Esta parte de la cerradura se encarga de mantener la puerta cerrada y dejarla que se abra en el momento que se recoge y se introduce dentro de la puerta.

Me imagino que ya tienes la idea de lo que queremos hacer…

  • La gota plástica que hemos cortado la insertamos por este espacio golpeando el pestillo.
  • Posicionamos nuestro cuerpo en posición de poder empujar la puerta de manera repetitiva  mientras empujamos el pedazo de plástico contra el pestillo.
  • Nuestro movimiento con el pedazo de plástico debe estar orientado hacia la parte curva del pestillo; por esta curvatura nace el otro nombre por el cual es conocido, resbalón. De manera que el pedazo de plástico debe levantar el pestillo al hacer fuerza sobre él.
  • habiendo realizado este paso, debemos ser rápido y halar la puerta, ya sea por la manija o por algún lugar donde podamos tomarla.

Con un cuchillo

Este método no difiere mucho al anterior, la única diferencia es que esta vez usaremos un cuchillo que no debe ser frágil, todo lo contrario, debe tener un grosor y unas dimensiones lo suficiente como para aplicar un movimiento de palanca sobre el pestillo y que no se quiebre, pues perderemos el cuchillo y seguiremos con la puerta cerrada.

  1. Colocando el chuchillo entre la ranura que existe entre la puerta y su marco, chocamos la punta con el pestillo.
  2. Luego inclinamos el mango del cuchillo hacia la cerradura y presionamos sobre el pestillo realizando un movimiento de palanca sobre él, debemos estar atentos debido a que el pestillo se retirará pero volverá a su posición muy rápido debido a su diseño.
  3. En el momento que el pestillo se recoja por el movimiento de palanca realizado por el cuchillo, giramos rápidamente la manija para abrir la puerta.   

Desmontar la cerradura

Es la mejor opción que podemos tomar cuando no encontramos otra manera de abrir la puerta, debido a que eliminamos el problema de raíz. Es decir, al desarmar la cerradura podemos resolver el problema de forma inmediata. La única condición será tener acceso a los tornillos que mantienen unidos a la cerradura y la puerta. Pero en la gran mayoría de las puertas los tornillos se encuentran en la parte posterior.

En la aplicación, los tornillos que contiene la cerradura son retirados mediante el uso de un destornillador, para proceder posteriormente a retirar la cerradura, la cual puede ser extraída en una sola pieza o se retira el cilindro como pieza principal para luego sacar el resbalón del lugar que le corresponde.

Usando la fuerza

Los siguientes métodos resolverán el problema de la puerta pero puede que nos cree otro, tanto la puerta como la cerradura pueden sufrir daño al intentar abrirla a la fuerza. Lo que puede ocasionar severos gastos económicos, de tal forma que debemos estar totalmente seguros al decantarnos por esta alternativa.

Con una patada

Nuestro cuerpo será la herramienta que usaremos para aplicar el método, solo deberemos golpear la puerta fuertemente con una patada. Aunque en realidad no es tan sencillo como parece debemos acertar un golpe bien ubicado y con fuerza, además de tener mucho cuidado de no resbalar en el intento.

  1. Tomamos posición frente a la puerta por el lado externo, colocando nuestro pie de apoyo adelante y nuestra pierna de mayor fuerza detrás de la anterior.
  2. Cogemos impulso, levantamos la pierna que golpeará, la cual es la de debemos tener posicionada atrás y damos una patada fuerte justo por debajo del cilindro de la cerradura.
  3. Es probable que al primer intento no logramos abrir la puerta por completo, por lo que repetiremos el procedimiento hasta lograr abrirla.

Resaltamos que es importante la colocación del pie de apoyo, ya que este impedirá que nos resbalemos y, además, servirá de eje para colocar nuestro cuerpo y dar la mejor patada posible.

Con una pata de cabra

Otro método con el que usaremos la fuerza es con el uso de una pata de cabra para abrir la puerta.

Este tipo de método debe ser la última alternativa que debemos tomar, pues sea cual sea el material con el que esté fabricada nuestra puerta, recibirá un daño muy severo.

En este caso introducimos la pata de cabra por su extremo recto en el espacio que se encuentra entre el marco y la puerta, para luego realizar un movimiento en contra de su posición. Los puntos más efectivos para aplicar fuerza se encuentran por encima y por debajo de la cerradura.

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