Cómo abrir una puerta con pomo redondo

Cómo abrir una puerta con pomo redondo

Las puertas de pomo redondo son utilizadas con suma frecuencia en espacios interiores como dormitorios y baños. Para ser más específicos, este tipo de cerraduras son las que se abren con solo un giro. ¿Logras identificarlas?

Bueno, precisamente por ser utilizadas en interiores, son las de mayor uso y menor seguridad, contando así únicamente con el resguardo del pestillo; no tienen pasador de seguridad con vuelta de llave, simplemente un seguro ya que, por el constante movimiento de apertura y cierre, amerita fácil acceso, inclusive si por descuido se cierran.

Es por eso que tener conocimiento de cómo abrir una puerta con pomo redondo, nos permite ser héroes de nuestros propios descuidos. Olvidar la llave, accionar, sin darnos cuenta, el botón del seguro, no sería problema y menos si se toman en cuenta las siguientes técnicas:

Tarjeta de plástico

Este es el método por naturaleza para abrir puertas de madera. Al menos las de espacios interiores puesto que para muchas puertas de madera en exteriores no funciona, ¿el motivo? Suelen tener una cubierta en la rendija, por donde puede colocarse la tarjeta, que no permite la entrada de la herramienta.

Ahora bien, con la tarjeta lo que se persigue es mover el pestillo de la cerradura; esa es la pieza metálica que se acciona con el giro del pomo para abrir y, descansa en el cerradero del marco de la puerta, para cerrar.

Así que lo que necesitamos es tener a la mano una tarjeta plástica, que puede ser una tarjeta prepagada, una tarjeta de crédito, de afiliación de una tienda, etc. Solo debes ser consciente de que seguramente no podrás usarla en otra oportunidad, al menos no para pagar tus cuentas.

  • Se introduce la tarjeta entre la puerta y el marco, justo en esa pequeña abertura que se forma allí, si no estás seguro, empuja lo más que puedas y notarás la división.
  • Una vez insertada la tarjeta, deslízala con rapidez hacia abajo para enganchar al pestillo.
  • Al topar con el pestillo, haz un poco de presión, inclinando la tarjeta hacia el marco de la puerta, o más bien haciendo palanca para tratar de hundir el pestillo.
  • Con la otra mano, al tiempo que realizas el paso anterior, giras el pomo, para generar sacudidas en el pestillo que faciliten la labor de la tarjeta.
  • Adicionalmente, con una parte de tu cuerpo, ya sea hombro o rodilla, empujas un poco la puerta para asegurarte de que el pestillo no choque con las paredes del cerradero y así terminar de dar apertura a la puerta.

Usando un cuchillo

Como mencionamos en un principio, las puertas con pomo redondo tienen un mecanismo de apertura simple y esa simpleza facilita el uso de diversas herramientas, incluyendo un cuchillo. Aunque comprendiendo el tipo de cerraduras hay dos formas de usar el cuchillo que podrían aplicarse en este caso.

Por ejemplo, tenemos una primera opción en la que el único propósito es simplemente mover el pestillo de la posición de cerrado hundiéndolo, y así librar el paso de la apertura. Muy similar a lo que logramos hacer con la tarjeta plástica, forzar el pestillo.

Para ello, se necesita un cuchillo, puede ser de cualquier tipo, pero preferiblemente resistente, que no se doble al hacer presión y que no sea muy afilado o puntiagudo porque de cometer algún error, podrías salir lastimado, de manera que un cuchillo de untar estaría mejor.

Para abrir debes hacer lo siguiente:

  • Coloca el cuchillo de forma diagonal y mete la punta entre la puerta y la placa de metal que se encuentra en el marco; esa donde reposa el pestillo.
  • Continúa hasta que sientas que la punta del cuchillo ha llegado hasta el fondo del cerradero.
  • En ese momento haz presión para mover el pestillo de su lugar.
  • Cuando el cuchillo mueva al pestillo, debes hacer el movimiento de palanca, inclinando el cuchillo, para poder desactivar el mecanismo y abrir la puerta.

Para sentirte más seguro al momento de ejecutar el método practica un par de veces antes de realizarlo con verdadera intención de abrir.

Para continuar, como segunda opción, utilizamos un cuchillo de untar de los más finos, una lima y realiza el siguiente procedimiento.

  • Coloca el cuchillo en el orificio del pomo, si no cabe debes limarlo hasta que su tamaño se reduzca un poco más que el del agujero.
  • Ingrésalo en el hoyo y empújalo hasta el punto más profundo de la cerradura.
  • Sin dejar de presionar, gira el cuchillo como si de la llave se tratara.

Si el cuchillo está limado lo suficiente, el pomo girará, el seguro saldrá y ocurrirá lo que tantas esperas, la puerta estará abierta.

Usando ganchos para el cabello

Los ganchos para el cabello son una buena alternativa para puertas de pomo redondo, ya que tienen la forma perfecta para entrar por el ojo de la cerradura. Sin embargo, debemos adecuarlos para su uso, por lo que se les deben retirar las puntas de goma si es que las tiene.

Esto evitará que al introducirlo se queden apretados dentro de la cerradura y la obstruya añadiendo una dificultad más al proceso. Así, una vez retirado dicho plástico, procedemos:

  • Introduce en el ojo de la cerradura el gancho con las puntas hacia adelante, tratando de llegar lo más profundo que se pueda.
  • Ya que hayas insertado el gancho, lo empujas y mueves hacia el lado de la apertura y mientras haces eso puedes girar el pomo sin retirar el gancho.
  • Puedes mover el pomo en las dos direcciones, hasta lograr forzar por completo el mecanismo interno de la cerradura. La idea es que desactive el seguro que tiene activo y ceda a la apertura de la puerta.

Otra herramienta que se ajusta muy bien a este punto es una llave Allen. Estas vienen en diversidad de tamaños, así que solo debes buscar una que cumpla con las dimensiones del orificio de la cerradura, la introduces por la parte más larga y empujas hasta sentir que llegó al límite, en ese momento, sin dejar de presionar, gírela.

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