Cómo abrir una puerta con una horquilla

Cómo abrir una puerta con una horquilla

¿Alguna vez te has quedado encerrado por no tener llaves de una puerta? Si es así, debes saber que esta experiencia resulta muy frustrante, además, puede llenarnos de ansiedad e impotencia al no saber qué hacer. Pero no te preocupes, estás en el lugar correcto. ¡Nosotros tenemos la solución!

Si por alguna razón te quedas encerrado en una habitación, ¡no te desesperes! Solo debes buscar una alternativa que te ayude ante tal situación.

En consideración a lo expuesto, debes saber que existen infinidades de técnicas con las cuales se puede agilizar y solucionar este tipo de incidentes. De manera que saber cómo abrir una puerta con una horquilla, por ejemplo, ayuda siempre y cuando tengas las herramientas adecuadas.

Si te atreves a utilizarla, veamos paso a paso cómo emplearla:

En puertas con cerradura de pomo

Lo primero por hacer es observar la cerradura que contiene la puerta. Por lo general, las de pomo son mucho más sencillas de forzar con esta herramienta que otro tipo de cerraduras, y la razón es que estas, o al menos las de pomo simple, desactivan su seguridad con un botón que al dispararse libera el seguro.

Si este es el caso, solo debes:

  1. Buscar una horquilla, de esas que suelen usar las mujeres en el cabello.
  2. Una vez que la tengas, debes condicionarla para el procedimiento:
  3. Retira las piezas de plástico que tiene en las puntas. Así evitarás que se traben dentro de la cerradura o imposibilite su entrada.
  4. Si no puedes retirarlas con las manos, puedes utilizar una tenaza para realizarlo con más seguridad y fuerza.
  1. Ya teniendo lista la herramienta, introdúcela con las puntas hacia adelante por el ojo de la cerradura, a la mayor profundidad posible.
  2. Luego, debes tomar el pomo y girarlo conjuntamente con la horquilla empujando hacia adentro. De esta manera, el mecanismo interno de la cerradura será forzado y el seguro se desactivará. Permitiendo que, al girar nuevamente el pomo, la puerta abra.

Otra manera de hacerlo: si tu puerta de pomo tiene el orificio como un ojo redondo, puedes hacer lo siguiente:

  1. Dobla la horquilla a la mitad creando un ángulo de 90 grados. Manteniendo su forma original, es decir: sin desarmarla.
  2. Introduce el extremo opuesto a las puntas de la horquilla por el ojo de la cerradura, sosteniéndola por el extremo doblado como si se tratara de una llave L.
  3. Empuja la horquilla hasta el fondo del agujero, una vez que toque fondo presiona y gira al mismo tiempo que mueves el pomo.

Esa combinación retira el seguro y permite abrir la puerta.

En puertas con cerraduras con pines o pistones

Si la puerta que deseas abrir es de otro tipo, la técnica puede variar un poco, dado que su mecanismo interno se encuentra conformado por pines o pistones de metal que aseguran el cilindro, evitando que se desactive y abra.

De manera que para abrir esa puerta debes:

  • En esta oportunidad, no contaremos con una horquilla, se necesitarán dos de ellas. Así que ubica un par.
  • Quita los nudos de plástico que tiene en las puntas para evitar que estorben.
  • El primer gancho para el cabello, deberás estirarlo para que se convierta en una pieza metálica larga y plana.
  • Luego, utiliza una pinza para darle un ligero doblez en una de las puntas de manera que se forme un garfio de unos pocos milímetros. Esta pieza será con la que moverás los pines del interior.
  • Dobla la otra punta del gancho sobre sí mismo generando una llave L, para darle forma de mango y así sujetarla mejor.
  • Deberás abrir la siguiente horquilla hasta formar un ángulo de 90 grados, pero a esta no le harás garfio, esa será la llave de presión que te ayudará a hacer presionar el mecanismo durante el proceso.
  • Ahora, introduce por el ojo de la cerradura la palanca, lo más abajo posible. Debes introducir la parte curva, dejando las puntas afuera.
  • Gírala como si fueras a abrir con la llave original y mantenla sujeta. La idea es asegurar cuál es el lugar hacia donde gira el cilindro, para facilitar el destrabado siguiente.
  • Introduce la horquilla que falta. Ubícala con la punta hacia arriba y tantea todos los pistones que puedas. Esto te ayudará a tener una imagen mental de cuantos pines deberás trabajar.
  • Realiza movimientos hacia arriba y abajo según los pines que hayan. Lo que se busca es ir moviéndolos de la posición que ocupan para colocarlos de manera lineal y así dejar libre el cilindro.
  • Debes agudizar un poco el oído para analizar el sonido que hacen según su comportamiento mientras los manipulas. Esto te ayudará durante el force.
  • Recuerda mantener una ligera presión con la palanca para ayudarte en el proceso. Pero no excedas la fuerza aplicada.
  • Cuando ya hayas destrabado todos los pines y te asegures de que no hay ninguno que se resista, toma la horquilla que utilizas para hacer presión y gírala como si abrieras con llave.
  • Ayuda un poco con tu hombro y empuja la puerta para abrirla.
  • Si has logrado mover todos los pistones del cilindro, no habrá problemas en la apertura. De lo contrario, tendrás que iniciar desde cero la técnica. Es posible que alguno de los pines no haya quedado destrabado o se baje por la presión y los movimientos.

Consideraciones

  • Es importante que te tomes tu tiempo mientras trabajas. La mejor manera de evitar errores que te obliguen a empezar de nuevo es ir despacio y con regularidad.
  • Cada movimiento que realices durante la manipulación del mecanismo interno de la cerradura, cuenta para agilizar el proceso. Si llegases a maniobrar mal, podrías dañarla.
  • Una vez realizado el trabajo, debes considerar revisar detenidamente la cerradura, ya que podría haber causado algún daño mediante el proceso.
  • Debes tener en cuenta que realizar este tipo de técnicas en puertas ajenas, podría traerte problemas legales. Por lo que te aconsejamos, emplearla solo si estás en apuro con alguna de tu propiedad.
  • El mal manejo de esta técnica, puede acarrear daños en la cerradura.
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