Cómo abrir una puerta de seguridad

Cómo abrir una puerta de seguridad

Cuando instalamos una puerta, lo hacemos pensando en tener mucha seguridad en un determinado espacio, sin importar que sea una casa, negocio u oficina. Por eso las puertas de seguridad suelen ser la mejor opción.

Sin embargo, esto no escapa de tener algún incidente en el que, por olvido, no tienes las llaves, por ejemplo. Está allí lo verdaderamente complicado, pero no te mortifiques, en este artículo te mostraremos trucos para que sepas cómo abrir una puerta de seguridad.

Aspectos importantes de las puertas de seguridad

Los detalles siempre hacen la diferencia, y las puertas de seguridad también cuentan con los suyos. Lo primero que debes saber sobre ellas es la cualidad que tienen de poder sostener varias cerraduras y cerrojos al mismo tiempo, lo que las hace un poco más seguras que las comunes.

Algunas, incluso, pueden ser acorazadas; de un material muy resistente que sirve de alerta al momento de que alguna persona intente entrar de forma ilegal en tu propiedad.

Lo que sí es importante es el hecho de que, con todo esto, igual son propensas a ser forzadas. Lo que bien puede ser beneficioso si en algún momento no cuentas con las llaves y necesitas entrar. Esto por si tienes una emergencia que requiere de habilidades o alternativas que te permitan abrirla por tu cuenta sin necesidad de un profesional de la cerrajería.

Los trucos más usados para abrir una puerta de seguridad

Los métodos alternativos que permiten abrir una puerta de seguridad requieren de diversos niveles de técnicas, según la necesidad y las circunstancias en las que se presente el inconveniente.

Identifica la que mejor se adecué a tu puerta y a tus capacidades, pues nadie dijo que sería fácil, pero si pones mucho interés seguro no te será difícil. Atrévete a hacerlo por tu cuenta y seguro podrás presumir tus habilidades con tus amistades.

A continuación, enumeramos algunos métodos:

Emplea plástico o un sustituto

Para abrir una puerta de seguridad con un elemento como el plástico, es necesario realizar el método de la palanca, el cual abre este tipo de puerta siempre que no esté cerrada con llave, es decir, siempre que no tenga los seguros pasados.

Si es tu caso, puedes proceder a aplicarlo. Bastará con que tengas un pedazo de plástico lo suficientemente fuerte y flexible como para que resista las maniobras que harán que la puerta abra.

Las tarjetas de crédito son un recurso que utilizan con mucha frecuencia, aprovechando las características que presentan. Eso sí, que sea una que no tenga vida útil debido a que puede quedar dañada irremediablemente. También puede ser de utilidad el plástico de una botella

  1. Ahora sí, con el pedazo de plástico ya en tus manos, procedes a deslizarlo en la ranura que queda expuesta entre la puerta y el marco de la misma. De arriba hacia abajo, despacio, hasta que llegues al nivel de la cerradura.
  2. Llegados a este punto, lo que se debe hacer es, tratar de llegar a la pieza metalizada que mantiene la traba entre puerta y marco, es mejor conocido como resbalón. Lo atrapas con una esquina del plástico. Allí sí debes ser rápido.
  3. Lo primordial es que cuando logres capturarlo, no lo sueltes nunca, para dejarlo en su sitio de origen, es decir, la cerradura que está en la puerta. Basta con crear una barrera con el mismo trozo de plástico.
  4. Luego procedes a tomar la manija de la puerta con tu mano desocupada, haces el movimiento de apertura al mismo tiempo que le das pequeños empujones con tu cuerpo. Verás qué rápido y fácil abre tu puerta de seguridad.

Llaves bumping

Las llaves bumping pueden ser tu mejor amiga o tu peor enemiga, según como se vea. Estas llaves mágicas tienen un índice de efectividad muy alto, por lo que cuenta con mucha popularidad entre los que se dedican a abrir puertas legal e ilegalmente. Y decimos esto último porque es una de las técnicas favoritas de los malhechores.

  1. Para comenzar, inserta la llave bumping por la ranura del centro de la cerradura, donde comúnmente va la llave original. Es posible que al principio se resista un poco, es normal por no ser la llave que corresponde a dicha cerradura.
  2. Hazlo de manera lenta, hasta que sientas que ya ha llegado al límite. Ahora, ubica algún elemento que te sirva para ejecutar algunos golpes de manera sutil sobre la llave en cuestión. Puede ser un martillo, un pedazo de madera o un tacón de zapato, es válido.
  3. Aplicas los golpes suaves pero contundentes sobre la llave, esto es para que los dientes o sierra que conforman la llave, terminen de ajustarse dentro del sistema, y pueda levantar así los pistones que mantienen el bloqueo de seguridad.
  4. Luego, realiza movientes de prueba, de izquierda a derecha, en varios intentos. Recuerda que es para una prueba. Continúa con el movimiento de apretura que realizas regularmente cuando vas a ingresar a tu vivienda.
  5. Intenta completar las vueltas para que de esta manera puedas lograr el objetivo y tener éxito al abrir la puerta.

Como ves, no es complicado, pero sí es cierto que al no ser un experto se puede hacer un poco cuesta arriba la labor. No importa, en este caso puedes volver a intentarlo las veces que sean necesarios hasta que lo logres.

Recomendaciones

  • Usa responsablemente cada una de las técnicas expuestas en este artículo. Estos trucos puedes aplicarlos en tu propiedad o para socorrer a otros, pero siempre que sean para bien, y no para cometer actos ilegales que perjudiquen a terceros.
  • No uses métodos dudosos, que sean peligrosos y atenten contra tu integridad física.
  • Notifica a tus vecinos lo que harás, así no te confunden con algún extraño y llamen a las autoridades.
  • Toma las medidas de prevención necesarias para resguardar tu integridad física y para mantener la seguridad de los tuyos.
  • Llama a un cerrajero si no te crees capaz de lograrlo por tu cuenta o si supones que estos métodos implican un peligro para tí.
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