Cómo abrir una puerta Multilock

Cómo abrir una puerta Multilock

Los diseños de puertas Multilock suelen ser realmente hermosos y aportan a las viviendas un candor único, además de elegancia. Por eso, son las favoritas entre los usuarios que buscan aumentar la seguridad y cambiar el aspecto de su hogar. Pero pueden ser un verdadero problema cuando, por alguna razón, olvidamos la llave o falla la cerradura.

Si ese es tu caso, y tienes que abrir la puerta que, por alguna razón, se trabó o simplemente no tienes la llave, ¡no te preocupes! Porque en este artículo te enseñaremos cómo abrir una puerta Multilock para que resuelvas con tus propias manos.

Investiga los detalles de tu puerta Multilock

Antes de emprender alguna labor para abrir una puerta multilock es necesario detallar las características de la puerta con el fin de identificar sus fortalezas y debilidades. Es decir, busca las oportunidades que te brinda para poder ser forzada y los lugares que la hacen fuerte para que no te embarques en un imposible.

Así verás que solucionas, en menos de lo que crees, la situación tan difícil. Aunque debes saber que todo lleva su tiempo y dificultad, pero lo importante es intentarlo y no darse por vencido al primer fallo, recuerda que no eres un profesional de la cerrajería.

Técnicas para abrir puertas multilock

  • Ganzúas

Para usar la técnica de las ganzúas debes saber que las puedes emplear en caso de que no tengas las llaves en mano. Además, esta técnica es una de las más adecuadas a estos momentos.

Su fácil adaptación, la hace una técnica bastante popular entre cerrajeros y usuarios amateurs. Para algunos casos, las personas suelen contar con las herramientas de ganzúas originales, si no las tienes puedes preguntar entre tus conocidos y probar suerte.

Pero no te compliques, también las puedes realizar tú mismo con tan solo ubicar objetos de uso domésticos o de oficina, como ganchos de cabello, clips, bolígrafos, alambre o un destornillador fino.

Para trabajar con la técnica de las ganzúas necesitarás la herramienta ya mencionada y una llave que aplique tensión. Te mostraremos cómo elaborarlas con alguno de los materiales domésticos.

Si te decantas por los clips, por ejemplo, primero tienes que estirarlo muy bien hasta que quede una línea recta. Necesitarás dos. Uno, lo doblarás en un extremo, apuntando hacia una dirección recta, o más fácil, como si se tratara de una L. Esa será la llave de tensión.

Para la ganzúa, también doblarás un extremo, curveándola con la forma de un gancho de ropa, un garfio o una letra c.

Esta parte es para que puedas sostener la herramienta y permita tener un límite de penetración. Ten en cuenta no abarcar mucho espacio al doblar.

Comencemos a trabajar, inserta en primer lugar la llave de tensión, por toda la línea central de la cerradura. Hazlo de abajo hacia arriba, para que te vayas reconociendo el sistema interno. Una vez estés arriba, deja la llave de tensión allí fija.

Luego, incrusta la ganzúa por debajo de la llave de tensión, para que con ella busques levantar los pines que mantienen el bloqueo de seguridad. La técnica correcta para hacerlo es que la herramienta quede por debajo de los pines hasta que des un empujón hacia arriba y alcen todos.

Deja la ganzúa en esa posición para que procedas a retomar la llave de tensión que ahora tomará el protagonismo como si se tratara de la propia llave. Realiza con ella movimientos de apertura para la puerta. Puedes intentarlo en varias ocasiones, hasta que puedas realizar la vuelta completa y abrir totalmente la puerta.

  • Radiografía

Usar una radiografía es válido y común porque funciona muy bien y es fácil. Se conoce como el método palanca, y sirve para abrir puertas que presentan atascos, hasta en la cerradura. Más aún si la puerta multilock es de cerraduras giratorias. En fin, grandes posibilidades.

Aunque es necesario comprender que esta técnica no funciona si la puerta tiene llave pasada o si no tiene al menos una mínima ranura entre la puerta y el marco.

Para comenzar, desliza la radiografía por la ranura entre puerta y marco, desde arriba hasta llegar por encima de la cerradura. Estando allí ubica el resbalón que se instala entre estas dos partes también. Es una pieza de metal con movimiento.

El propósito es sacarlo del cerradero con un impulso y movimientos rápidos de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. Para luego retenerlo creando una barrera con la radiografía, para que no se incruste nuevamente en el marco. Después, gira la manija o baja el gancho si es de estas características.

Con ayuda de tu cuerpo, empuja hacia adelante. Estos tres pasos deben ser sincronizados, no descuides ninguno y lograrás abrir la puerta muy rápido.

  • Fuerza bruta

La fuerza bruta es capaz de abrir cualquier puerta, pero probablemente también la dejará irremediablemente dañada. Nunca se sabe cómo influirá el tipo de fuerza bruta que emplearás, pero sí que puede causar grave daño material.

Si es con una sierra eléctrica, por ejemplo, puede quedar muy dañada y estéticamente destruida. Pero si los motivos que te llevarán a usarla lo justifica ¡pues hazlo! más si es una emergencia. Bastará con colocar la sierra en el espacio más cercano a la cerradura y el marco y cortar.

Preocúpate por usar elementos que protejan los ojos, manos y boca de las esquirlas de metal que puedan saltar.

Ahora, con un taladro la tarea es semejante, pero solo afectará la cerradura. La puerta la puedes salvar. Ubica una broca resistente del tamaño dell orificio de ingreso de la llave, para perforar el interior del mecanismo de la cerradura.

Una vez realizada la perforación, coloca una broca un poco más grande y perfora nuevamente. Esa es la que realiza el trabajo para la destrucción total y posterior apertura; la cual debe realizarse ingresando un destornillador de pala por el orificio creado, girándolo en el sentido de la llave. Las dimensiones del destornillador deben coincidir con las del orificio.

Comparte WWW.ManualCerrajero.COM