Cómo abrir una puerta si se rompió la cerradura

Los desperfectos y el deterioro son comunes, tanto en equipos como en sistemas mecánicos, y están ocasionados por la degradación de las piezas debido al constante uso, mal funcionamiento de las partes o por agentes externos como oxido y suciedad.

Existen casos donde la cerradura se ha roto pero no se encuentra dañada del todo. Se trata de aquellas circunstancias en las que se ha roto la manija, y aunque esta forma parte de la cerradura, no es una pieza fundamental para el mecanismo interno.

Por el contrario, al tratarse de un daño en el mecanismo interno, ya es un problema que debe ser resuelto lo más pronto posible, porque puede ocasionar cierto malestar, generar situaciones de inseguridad u ocasionar atascamientos dejándonos encerrados.

Considerando todas las opciones de daño, existen varias maneras de cómo abrir una puerta si se rompió la cerradura y te las exponemos a continuación.

Usando la llave

Si el daño ha sido solo en la manija de la cerradura y el ojo de la cerradura se encuentra intacto, puedes usar sin ningún problema la llave correspondiente a la cerradura, pues el mecanismo interno no ha sido dañado por la falta de la manija.

Entonces:

  1. Tomas la llave y la introduces en el ojo de la cerradura.
  2. Giras hacia la posición de abierto, recordando que la puerta no tiene manija, así que luego de realizar las vueltas que corresponden al seguro, debes realizar una vuelta adicional para que el mecanismo saque el pestillo, que corresponde al giro de la manija, y pueda abrir la puerta.

También se da el caso de que el agujero de la llave se ubica justo en la manija y al girarla para abrir, notas que está desprendida; esto sucede porque a veces se rompe pero el mecanismo de la llave funciona adecuadamente. Entonces, lo que debes hacer es insertar la llave en el orificio de la manija y girarla para abrir la puerta.

Desarmando la cerradura

Si el daño ha afectado al mecanismo interno de la cerradura, podemos desarmarla, pero solo debemos realizar esta labor si nos encontramos por la parte de adentro de la puerta y no puede realizarse en cualquier tipo de cerraduras. Por lo que debes verificar que tu cerradura contenga tornillos por la parte que da hacia el interior, de lo contrario no podrás realizarlo.

Para desarmar será necesario contar con un destornillador que se ajuste al tipo de tornillos que contiene la cerradura. Ya contando con este, poder desarmar la cerradura resulta muy fácil.

  1. Debes sacar todos los tornillos que presenta la cerradura.
  2. Cuando hayas hecho esto, la parte central de la cerradura saldrá hacia tu ubicación y solo te quedará buscar la ayuda de un destornillador de punta plana, halar el pestillo con la punta del destornillador para que te permita abrir la puerta.

Usado un cuchillo

Si la cerradura está dañada de tal manera que no abre con la llave y, además, no podemos desarmarla, intentamos realizar la apertura de la puerta con un cuchillo para buscar sacar al pestillo o resbalón de su posición.

Esta acción es posible de realizar si la puerta no tiene pasada la llave, pues así el seguro de la cerradura no se interpondrá en nuestro trabajo. Además, debemos estar por la parte de afuera de la puerta.

Para la realización solo necesitamos un cuchillo con características resistentes que no vaya a quebrarse al aplicársele fuerza.

  1. Para comenzar el procedimiento, diriges el cuchillo hasta la ranura que se encuentra entre la puerta y el marco que se ubica en la pared.
  2. El cuchillo debe ser insertado de manera inclinada por esta ranura haciendo  contacto con el pestillo o resbalón, realizando presión sobre este.
  3. Luego, inclinas levemente el cuchillo hacia la puerta para permitir que ingrese en la abertura donde se encuentra el pestillo.
  4. Al lograrlo, aumentas la presión sobre el cuchillo, bajándole el mango hasta lograr que la punta del cuchillo logre introducirse completamente.
  5. En este momento realizas un movimiento de palanca para sacar el pestillo de la abertura donde se encuentra.
  6. Ahora, solo quedará empujar la puerta con tu cuerpo para lograr ingresar a la habitación. 

Usando un taladro

Si aún no hemos logrado abrir la puerta, la solución puede que se encuentre en un método destructivo, y el primero que puedes implementar es la utilización de un taladro.

Esta técnica consiste en introducir una broca por el centro del cilindro de la cerradura, de manera que puedas destruir el mecanismo interno, liberando la piezas que lo conforman y de esta manera eliminar la cerradura.

Las herramientas que necesitas son:

  • ●     Un taladro
  • ●     Una broca resistente
  • ●     Y un destornillador

Recuerda que no puedes comenzar el procedimiento sin colocar bien apretada la broca en la punta del taladro.

  1. Debes taladrar de forma consistente sobre el centro del ojo de la cerradura hasta que la broca perfore el mecanismo por completo.
  2. Como esta labor es sencilla, ya casi tienes el trabajo completado, solo te queda introducir la punta del destornillador, que debe ser del tamaño del agujero, por el orificio que has abierto, para luego girarlo para que este movimiento saque el pestillo.

Usando un martillo y un cincel

El segundo método destructivo consiste en usar un martillo y un cincel para golpear el cilindro de la cerradura y sacarlo de la puerta. Para ejecutar la técnica necesitas, aparte de un martillo y un cincel, un destornillador punta plana o de pala.

  1. Tomas el martillo con tu mano más hábil, ya que esa te permitirá aplicar más fuerza. Mientras que el cincel lo tomas con la mano restante.
  2. Luego, coloca el cincel sobre el cilindro de la cerradura de forma inclinada, para posteriormente golpear con el martillo con fuerza sobre el cincel.
  3. Si observas que el cilindro va saliendo de su lugar puedes ir moviendo el cincel de sitio para que el cilindro pueda salir uniformemente.

Cuando tengas el cilindro fuera, tomas el destornillador para introducirlo por el espacio que ha dejado el cilindro en la cerradura y así poder mover el pestillo y liberar la puerta. 

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