Cómo abrir una puerta sin picaporte

Si se te ha cerrado accidentalmente la puerta y no sabes cómo hacer para abrirla porque no tienes idea de dónde dejaste la llave. ¡Espera! no te desesperes ni trates de derribarla.

Estos son incidentes que suelen suceder todo el tiempo y se pueden resolver. Pero, si lo que te preocupa es que la puerta cerrada, es una de esas que no contiene picaporte, podemos ayudarte también.

Abrir una puerta sin picaporte no difiere en muchos detalles si se compara con los métodos para abrir modelos que si tienen. A continuación describiremos algunos truquitos que de seguro te ayudarán.

Usa una tarjeta plástica para forzar el pestillo

La mayoría de las puertas sin picaporte funcionan con cerraduras de embutir. Esto nos facilita el uso de una tarjeta plástica para intentar abrirla, ya que se trabajará en el force del pestillo.

¿Sabes lo que es el pestillo? En caso de que no, te comentamos que el pestillo, también conocido como resbalón, es la pieza de metal que sale de la cerradura y se introduce en el cerradero para dar la posición de cerrado a la puerta.

De modo que, el objetivo de esta técnica es mover el pestillo para retirarlo y poder abrir.

Si optas por esta técnica debes:

  1. Busca una tarjeta plástica ya sea de crédito, débito o cualquiera que ya no esté vigente.
  2. Insértala en la ranura formada entre la puerta y el marco.
  3. Asegúrate de que la inserción de la tarjeta sea a unos 8 o 10 centímetros por encima de la cerradura.
  4. Deslízala hacia abajo con velocidad para que se enganche con el pestilli y una vez allí debes hacer presión hacia la cerradura para moverlo.
  5. Mientras haces presión, mueve la tarjeta hacia los lados de manera que gane espacio y se interponga entre el pestillo y el marco.
  6. Aumenta el empuje de la tarjeta hacia la cerradura para meter un poco el resbalón.
  7. Y por último, empuja la puerta con tu cuerpo para su apertura.
  8. Evita que el impulso sea muy brusco y fuerte para no caerte.

La presión que realizarás con la tarjeta debes acompañarla de forma simultánea con el empuje, ya que por no tener picaporte esta combinación es la que permitirá que la puerta abra.

Usa una radiografía

Esta técnica es muy similar a la anterior, con ella se busca sacar el pestillo para introducirlo en la cerradura. La radiografía posee más fricción en el momento de deslizarla, por eso debes sujetarla con ambas manos y un poco de fuerza para evitar que se salga una vez que logres introducirla.

  1. Consigue una radiografía vieja.
  2. Con una tijera, recortar un pedazo considerable de la lamina, uno que puedas manipular como se hace en el caso de la tarjeta.
  3. Inserta el pedazo de radiografía entre la puerta y el marco, siempre por encima de la cerradura.
  4. Desliza hacia abajo y haz presión al tocar el pestillo.
  5. Cuando toques el resbalón, realiza movimientos hacia adelante y hacia atrás.
  6. Debes tratar de entremeter la radiografía entre el pestillo y el marco para lograr moverlo.
  7. Al posicionarla, realiza un poco más de presión para lograr hundirlo.
  8. Empuja con tu cuerpo la puerta para abrir y listo.

Usa ganchos para el cabello

Otra alternativa para abrir una puerta sin picaporte, es la que se aplica con el uso de ganchos para el cabello. En esta ocasión no se buscará forzar el pestillo, sino trabajar directamente con el mecanismo interno de la cerradura.

Necesitarás un  par de ganchos para el cabello, un poco de precisión y mucha paciencia, ya que el proceso es un poco tardío, debido a que se debe tantear e imaginar lo que vamos tocando con la herramienta.

  1. Debes retirar las piezas plásticas que contiene cada gancho en las puntas, esto para evitar que se atoren dentro de la cerradura.
  2. Abre y estira lo más que puedas uno de los ganchos hasta dejarlo recto. Luego dóblalo hacia arriba en una de sus puntas.
  3. El otro gancho lo abrirás hasta formar una letra L.
  4. Una vez que tengas los ganchos listos, introduce el que tiene forma de L lo más profundo que puedas en el ojo de la cerradura.
  5. Mantén presión con el durante todo el proceso siguiente.
  6. El otro gancho lo introducirás por encima del anterior con la punta doblada hacia arriba.
  7. Al tener ambas herramientas dentro, con la última que insertaste, realiza movimientos de adelante para atrás.
  8. Tienes que tocar y mover los pines de la cerradura que mantienen su seguridad, de manera que logres destrabarlos uno a uno.
  9. Debes tocar todos los pistones hasta alinearlos en el punto de corte.
  10. Una vez que logres moverlos, toma el gancho en forma de L y con un poco de presión, gíralo como si fuese la llave de la cerradura.
  11. Realiza un pequeño empuje y listo.

Esta técnica es conocida también como la técnica ganzúa, solo que en ausencia de estas herramientas, se pueden utilizar ganchos para el cabello o unos clips. Las ganzúas permiten liberar los pines de la cerradura, ya que estos son los que se encargan de dar la seguridad en el mecanismo interno.

Una vez que se logre levantar cada pin para ponerlos en un mismo orden, el cilindro queda sin obstáculo para girar, lo que permite que la herramienta en forma de L, conocida como llave de tensión, pueda girar y realizar la apertura.

Consideraciones

  • Cualquiera de estas técnicas puede ayudarte a salir del aprieto, siempre que tengas a mano alguno de estos materiales y logres transformarlos en la herramienta necesaria para trabajar.
  • Recuerda que las puertas sin picaporte suelen ser usadas en la parte principal de las casas, esto para mayor seguridad. De manera que si por algún motivo algo sale mal, la cerradura se dañará y tendrás que reemplazarla.
  • Considera la opción de guardar en un lugar fuera de casa, una copia de la llave. De modo que, si te encuentras en una situación de cierre por descuido, puedas acceder a ella sin necesidad de recurrir a métodos alternos. ¡Una llave extra, marca la diferencia!
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