Cómo abrir una puerta trabada con media vuelta

Cómo abrir una puerta trabada con media vuelta

Quieres saber ¿cómo abrir una puerta trabada con media vuelta? Desde ya te decimos que la mayor complicación es entrar en desesperación y no pensar con cabeza fría para hallar una solución que nos permita salir airosos de la situación.

Así que no te preocupes que la respuesta la tenemos, tu solo enfócate en calmarte y buscar las herramientas necesarias para aplicar las técnicas que te mostramos en este artículo.

De resto, sigue leyendo que en las próximas líneas te daremos algunas alternativas para abrir tu puerta.

Métodos para abrir una puerta trabada con media vuelta

Cuando hablamos de una puerta trabada con media vuelta, se entiende que la llave ha realizado un giro medio, así que probablemente se quedó atascada insertada en el mecanismo. Aunque hay una mínima posibilidad de que haya salido, eso depende de si la cerradura está desgastada, y del problema que esté presentando.

De este modo, debemos enfocarnos en dar tratamiento al sistema de apertura, para ello tenemos las siguientes soluciones:

1. Lubrica el área de la cerradura

Intenta, en primer lugar, lubricar el área afectada en la cerradura. Para eso, debes usar ciertos componentes, ya que algunos productos no son recomendables porque  en lugar de lubricar, acumulan las impurezas y suciedad en el interior del sistema, cuestión que no ayuda para nada; los aceites son uno de ellos.

Para las cerraduras es ideal aplicar lubricante de polvo de grafito o spray de grafito. Luego de aplicar el lubricante de manera que llegue al interior del mecanismo, se debe intentar dar las vueltas completas con la llave. Lo ideal es hacerlo despacio para dar la oportunidad al producto de hacer el efecto.

Con este truco sencillo, empleado con delicadeza, la puerta abrirá. Pero nunca olvides brindar un buen trato.

2. Golpea la llave con un objeto

Es muy común acudir a cualquier objeto para golpear la cerradura, lo malo es que se suele hacer impulsivamente, sin ningún tipo de técnica que aporte verdaderas soluciones. Es por ello que te mostraremos cómo hacerlo de la forma correcta.

  • Para comenzar, debes saber que los golpes no van dirigidos a la cerradura o la puerta como tal, sino que se deben aplicar directamente sobre la llave, pero sin excederse en la fuerza para que no se vaya a romper.
  • Ubica un elemento que sea contundente, aunque no perjudicial, un martillo metálico, por ejemplo, resultaría demasiado. Sin embargo, un martillo de goma, es buena opción. Cuando ya lo tengas, toma primero la llave tratando de hacer la vuelta completa, para luego, con la que te queda libre sostener el objeto.
  • Mientras ejerces la presión con la llave, comienza a golpearla, al mismo tiempo, por lo menos unos tres minutos. Luego, realiza con precisión la vuelta completa de apertura.

Así abrirá debido a que con los golpes y vibraciones, las piezas del interior regresarán a su lugar. Eso si es que se han movido con el paso del tiempo y con cada vez que se usaba la llave.

Algo que debes saber es que puede pasar que con todo esto no abra. Pues no te desanimes, prueba combinar dos técnicas, la de lubricar y golpear con un objeto. Listo, seguro si abre enseguida.

3. Retira las bisagras de la puerta

Con esta técnica el principal o único problema ea que necesitas estar en el lado interno de la puerta, donde generalmente tiene las bisagras. Al menos que se trate de una puerta antigua o que la puerta esté en una posición que te dé acceso a ellas desde afuera, por ejemplo.

Para remover las bisagras de la puerta solo necesitarás una herramienta como: destornillador plano, o puedes suplirlo con una navaja o cuchillo fino. Ya que para retirar las bisagras necesitamos un acceso total a los tornillos que las mantienen sujetas.

Para comenzar a desarmar se  debe hacer de arriba hacia abajo, preferiblemente. Enfócate en los clavos o clavijas, los cuales procederás a remover hacia arriba con la ayuda del destornillador  Una vez comiences a notar que sale, puedes acabar la maniobra con una pinza o alicante.

Haz este proceso con cada una de las bisagras, hasta llegar a la última. Allí el cuidado debe ser extremo,  porque la puerta está floja y puede ocurrir un accidente. Si cuentas con alguien que te preste apoyo, lo ideal sería que sostenga la puerta mientras terminas. Sino, usa algún mueble alto que sostenga la puerta.

Con esto, conseguirás abrir la puerta pero la cerradura seguirá con la media llave pasada. En este caso, deberás sacar esa media vuelta, puede ser desarmando la cerradura o llamando a un cerrajero para que la revise y repare. Después de eso, puedes reinstalar tu puerta como si nada ha pasado.

4. Otra opción

Para más alternativas, es bueno que sepas de otro método que puede servir, y es el de la llave bumping.

Esta técnica puede ser empleada siempre que te encuentres ubicado en una de las ranuras de la cerradura, que no esté ocupada con la llave original.

Resulta funcional porque la técnica usa, además, unos golpecitos que pueden servir para reajustar el mecanismo interno, en el mejor de los casos.

Con solo introducir una llave bumping por la ranura central a todo lo que da y golpearla con un objeto contundente, como un martillo de goma, unas cuantas ocasiones, puedes abrir la puerta. Claro, para abrirla debes realizar los respectivos giros de apertura. Lo haces de modo normal, como si se tratara de la llave original.

A veces puede pasar que, incluso, la llave que quedó a media vuelta, salga.

Aunque las llaves bumping no las tenga todo el mundo a la mano, siempre puedes acceder a una comprándola a través de internet. Lo malo es que si tienes urgencia por abrir la puerta, probablemente no puedas esperar tanto tiempo. Lo bueno es que si tienes la llave bumping, con esta técnica puedes auxiliar a alguien que se encuentra atrapado, niños o ancianos, por ejemplo.

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