Como arreglar tú mismo la persiana de hogar

Como arreglar tú mismo la persiana de hogar

Con el paso de los años y el uso cotidiano, las persianas suelen averiarse. Son muchos los elementos que pueden fallar en estos instrumentos tan indispensables en el hogar: las cuerdas, el mecanismo de apertura, la caja de las cuerdas o las lamas.

Para comenzar, es necesario que sepas que es posible evitar que algunos elementos se dañen, haciéndoles mantenimiento o dándoles el uso adecuado. Pero sin importar cual sea la falla, es posible repararlo en casa y sin necesidad de llamar a un profesional.

El objetivo de este artículo es, brindarte una solución rápida y sencilla para que arregles tus persianas sin problemas. Al final, lograrás ahorrar mucho dinero y tiempo.

Como arreglar una persiana de hogar

Antes de dar cualquier paso, deberás conocer cuál es el problema que tiene tu persiana; ya que este determinará los materiales que vas a necesitar para repararla. De igual manera, para casi todos los trabajos de reparación necesitarás tijeras, cuchilla, tenazas, cinta métrica, destornillador punta de pala y estrella.

Generalmente, los fallos más comunes se encuentran en las lamas, el recogedor de la cuerda o la propia cuerda; aunque también es posible que se dañen los soportes del eje.

Desmontando la persiana: Paso a paso

  1. Retira la tapa frontal de la caja y los muelles de sujeción.
  2. Limpia cada elemento de forma adecuada, utilizando productos no abrasivos.
  3. En el caso de que alguna lama esté deteriorada, doblada o partida; sustitúyela.
  4. Desmonta el recogedor de la persiana. Para lograrlo, suelta toda la cuerda del punto de anclaje y quítalo con ayuda de unas tenazas. Ahora, tira desde el eje en la parte superior de la caja para extraer toda la cuerda y sácala de la caja. Quita la cuerda del rodillo y procede a limpiarla. En caso de que vayas a colocar una nueva, corta la anterior.

Como hacerle mantenimiento a una persiana

Si tu persiana ha comenzado a fallar, lo mejor es hacerle mantenimiento preventivo; de esta manera evitarás que se arruine por completo. Para reparar una persiana, no hace falta ser un experto cerrajero o tener una profesión afín. Basta con poner suficiente atención a cada detalle y paso que se dé, durante todo el procedimiento.

Paso 1: Para comenzar, deberás ubicar las pestañas que se encuentran a cada lado de la caja; una vez las tengas localizadas, procede a quitar la tapa. Solo necesitarás tirar hacia afuera con las manos o con la ayuda del destornillador de pala, aplicando un poco de fuerza. Generalmente, suele ser muy fácil retirarla; ya que se coloca a presión.

Paso 2: Aún con la persiana desplegada, limpia con una aspiradora el polvo acumulado dentro de la caja. También puedes completar esta tarea utilizando un paño seco, pero la aspiradora te dará un acabado más prolijo.

Paso 3: Ahora, limpia todas las lamas con agua y un detergente líquido no abrasivo. Aunque muchas personas recomiendan subir las persianas para limpiarlas más rápido, la verdad es que desplegadas el trabajo queda con mejor acabado y tendremos completa seguridad de que quedarán perfectamente limpias.

Limpia cada lama con agua y jabón, utilizando una esponja o paño. Ahora, enjuaga el jabón con agua limpia. Cerciórate de que no ha quedado ningún rastro de detergente o de lo contrario, las lamas podrían mancharse tras el secado.

Paso 4: Utilizando un paño seco, procede a quitar el exceso de agua de las lamas. Una vez hayas finalizado, coloca un poco de lubricante sobre las guías; de esta manera evitarás que al subir y bajar las persianas se traben.

Como cambiar la cinta de una persiana

El problema más frecuentes que presentan las persianas es, que suban o bajen con mucha dificultad. Quizás pienses que la solución más práctica y sencilla es comprar un par de persianas nuevas y reemplazar los modelos anteriores; pero antes de hacer esto, es mejor verificar si el fallo no es solo un mal funcionamiento en la cinta.

A continuación, te indicaremos cómo cambiar la cinta de tu persiana con un procedimiento sumamente sencillo. Verás que arreglar una persiana no es tan difícil como lo habías pensado.

Paso 1: Lo primero que debes hacer para comenzar a cambiar la cinta es, subir toda la persiana y asegurarla utilizando un par de sargentos. Si la caja de la persiana está asegurada con tornillos, ubica el destornillador que mejor encaje en los cabezales; de esta manera evitarás aislarlos.

En caso de que esté sujeta a presión, solo deberás hacer un poco de fuerza hacia afuera para quitarla.

Paso 2: Ahora, procede a deshacer el nudo que sostiene a la cinta que deseas cambiar. Podrás ubicarlo fácilmente dentro de la caja, en el recogedor de la parte superior.

Paso 3: Coloca la cinta nueva y realiza un nudo idéntico al que tenía la que acabas de retirar. Ahora, da un par de vueltas a la cinta nueva, hasta que la enrolles. Una vez finalizado, introduce la cinta en la ranura que se localiza en la tapa de la caja de la persiana.

Paso 4: Procede a colocar la tapa en la caja, presionándola suavemente. Ahora, sujeta la cinta y retira los sargentos para que logres bajar la persiana.

Paso 5: Con la ayuda de un destornillador, retira el recogedor inferior quitándolo de su lugar. Procede a quitar toda la cinta vieja. Ahora, gira el carrete hasta lograr que el resorte inferior se tense.

Paso 6: Corta un pequeño agujero en el extremo de la cinta, para que sea más fácil asegurarla en el gancho del recogedor. Ahora, suelta poco a poco el resorte y este automáticamente, comenzará a enrollar la cinta sobre sí mismo.

Paso 7: Devuelve a su lugar el recogedor inferior que habías removido paso 5 y asegúralo nuevamente con el destornillador. Realiza una prueba de funcionamiento, comprobando cada elemento.

Si has ejecutado cada paso al pie de la letra, habrás reparado a la perfección la cinta de tu persiana. De lo contrario, revalúa los pasos dados hasta que des con el error.

Reparar los elementos de las persianas, son tareas bastantes rápidas y sencillas que pueden ahorrarnos mucha cantidad de dinero. Por lo que, antes de correr a comprar unas nuevas, ¿por qué no mejor reparar las que ya tienes?

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