Cómo cambiar la cuerda de la persiana

Cómo cambiar la cuerda de la persiana

Ha muchos nos ha pasado que vamos a subir o bajar nuestra persiana y literalmente, nos queda en la cuerda en la mano. El deterioro de las cuerdas es uno de los fallos más comunes que presentan las persianas de los hogares y pueden presentarse por desgaste, tener instaladas cuerdas de baja calidad o por un desperfecto de fábrica.

Sea cual sea el caso, a continuación te traeremos una guía paso a paso, para que logres cambiar la cuerda de tu persiana de forma rápida y sencilla. Además, esta guía puede servirte para prevenir que las cuerdas de otras de tus persianas se rompan sin previo aviso. ¡Muy bien, manos a la obra!

Como cambiar la cuerda de una persiana: Paso a paso

En general, el procedimiento para reemplazar la cuerda de una persiana es bastante sencillo; pero para ejecutarlo correctamente, es necesario que prestes atención a cada paso que des. Para comenzar, necesitarás hacerte con los siguientes materiales:

Herramientas y materiales:

  • Cuerda o cinta para persianas.
  • Tijeras.
  • Cinta métrica.
  • Destornillador punta de pala y estrella.
  • Escalera.

Paso 1: Para cambiar la cuerda, lo primero que harás es desplegar completamente la persiana. De esta manera, lograrás extraer la parte superior del cajón sin mayores complicaciones.

Paso 2: Extrae el tornillo que se encarga de mantener las cuerdas unidas al eje de rotativo de la persiana. Lo que buscamos con esta acción es, impedir que la misma se mueva y nos dificulte el trabajo.

En algunas persianas, estos tornillos vienen fabricados en plástico; por lo que deberás tener mucho cuidado de no romperlos o aislar los cabezales durante el proceso de extracción.

Paso 3: Ahora, corta la cuerda vieja y retírala. Una vez finalizado, procede a extraer la tapa del cajón (también llamado embellecedor) para acceder al recogedor interior.

Paso 4: Retira el recogedor que se encuentra ubicado en la parte inferior de la persiana y procede a extraer toda la cuerda.

Es necesario resaltar la importancia de que la nueva cuerda, tenga la misma longitud que la que acabamos de retirar. También es posible calcular el largo, midiendo desde la parte superior hasta la parte inferior de la persiana y multiplicando esa cantidad por cuatro. De esta manera nos aseguraremos de que la cuerda tendrá el largo suficiente para hacer todo el recorrido y, que esta bajará completamente sin problemas.

Paso 5: Procede a colocar uno de los extremos de la cuerda, en el eje superior de la caja. Ahora, realiza un pequeño nudo y pásalo a través del pasacintas para fijarla. Una vez hayas pasado toda la cuerda, gira el eje manualmente unas 3/4 partes de su capacidad; lo que buscamos es que la cuerda quede recogida en el disco.

Paso 6: Coloca nuevamente los tornillos que retiraste en el paso 2; estos son los que mantienen la cuerda sujeta al eje central. Una vez fijados, sitúa la tapa sobre el cajón para comenzar a pasar la cuerda desde el exterior del embellecedor. Tendrás que continuar con este paso, hasta que logres llegar al recogedor inferior.

Paso 7: Con mucho cuidado, gira completamente el recogedor hasta tensar el muelle de la cuerda y luego, apriétalo para evitar que se desenganche. Cuando finalices, procede a atornillar el extremo de la cuerda que se encuentra libre y deja que la fuerza del muelle enrosque nuevamente la cuerda.

Paso 8: Para finalizar, atornilla nuevamente el embellecedor y procede a realizar una pequeña prueba de funcionamiento. En caso de que la persiana no funcione correctamente, tendrás que hacer un diagnostico y comprobar qué paso no ha resultado bien; para de esta forma corregirlo. Una vez finalizado el proceso, tendrás unas persianas perfectamente funcionales que durarán muchísimos años más sin presentar ninguna falla.

El procedimiento que te hemos traído es uno de los más sencillos que existen, por ello su tasa de efectividad es considerablemente alta. Pero es necesario que no te saltes ningún paso esencial, ni que fuerces ninguno de los elementos de la persiana cuando los manipules; algunos modelos incluyen tornillos plásticos que pueden romperse si son manipulados con mucha fuerza, por lo que se debe proceder con sumo cuidado.

Por otro lado, así como existen múltiples tipos de persianas para hogares u recintos cerrados; existe una gran variedad de materiales de fabricación. En ocasiones, el material puede hacer la diferencia en el proceso de cambiar un elemento o bien, la composición de los mismos. Por ello, a continuación te enseñaremos cómo cambiar las cuerdas de una persiana de aluminio; en caso de que tu inconveniente sea este:

Como cambiar la cuerda de unas persianas de aluminio

En este caso, te presentamos dos posibles problemas que podrían presentarse en tus persianas. De esta manera, sabrás como proceder de la forma más sencilla posible:

1) La persiana no sube/baja totalmente al tirar de la cuerda

Para solucionar esta falla, es necesario retirar la tapa del cajón de la persiana; de esta forma podemos acceder al mecanismo de la misma. Una vez logrado, procede a quitar los muelles que se localizan entre el eje y el panel; de esta manera lograrás extraer toda la cuerda del recogedor (deteniéndola para evitar que se introduzca en el mismo).

Ahora, gira en sentido contrario el disco del eje para recoger la cuerda que sacamos del recogedor. Una vez llegue al tope, colocaremos nuevamente los muelles en el panel y pasaremos a comprobar el funcionamiento del mecanismo.

Si los pasos se han llevado a cabo de la forma correcta, la persiana subirá y bajará perfectamente. De lo contrario, conviene cerciorarse de que cada paso ha sido ejecutado según lo señalado.

2) La persiana no se mantiene arriba y se baja por sí sola

Muchas veces la cuerda no se queda sujeta a la pestaña del recogedor, lo que ocasiona que la misma caiga. Para solucionar este problema, es necesario extraer el recogedor de la pared.

Para comenzar, tendrás que cerciorarte si la cuerda pasa a través de una rendija ubicada en el recogedor; ya que, es posible que la cuerda se trabe en la pestaña. De ser así, será necesario reparar o cerrar la pestaña a modo de que la misma se quede en su lugar. Cabe destacar que es importante no cerrar completamente el espacio o de lo contrario, la cuerda no avanzará libremente y tendremos un problema de desplazamiento.

Una vez finalizado con todos los pasos, tus persianas no tendrán ningún problema relacionado a cuerdas por años. Toma en consideración reemplazarlas periódicamente o cuando notes que comienzan a deteriorarse. Adicionalmente, realízarles mantenimiento habitualmente a fin de propiciar un mejor funcionamiento.

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